La CEG valora positivamente el “Plan integral de prevención, bienestar laboral y reincorporación saludable” y destaca su enfoque práctico y adaptado al tejido empresarial gallego
La Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) valora positivamente la aprobación por parte del Consello da Xunta del “Plan integral para la mejora de la prevención, el bienestar laboral y la reincorporación saludable al trabajo en Galicia 2026-2029”, un acuerdo que, a juicio de la organización empresarial, “ofrece una respuesta integral a algunos de los principales retos que afrontan actualmente las empresas y las personas trabajadoras”.
El plan, cuyo contenido fue acordado en el marco del diálogo social con la participación de la CEG y UGT-Galicia, articula 37 medidas en torno a tres grandes ejes de actuación: el refuerzo de la prevención y el bienestar laboral; la mejora de la atención sanitaria y de los procesos de gestión y seguimiento de la incapacidad temporal por contingencias comunes; y la corresponsabilidad y el uso responsable del sistema de protección.
Para el presidente de la CEG, Juan Manuel Vieites, uno de los principales valores del plan “es precisamente su carácter integral, ya que sus principales objetivos se abordan desde una perspectiva que va más allá del cumplimiento de las obligaciones legales de prevención y apuesta por avanzar hacia entornos de trabajo más saludables, por la promoción de la salud, la mejora del clima laboral y el acompañamiento en los procesos de reincorporación”.
Un plan con medidas concretas para las empresas
El primer eje concentra un amplio conjunto de actuaciones dirigidas a reforzar la prevención y el bienestar laboral. Entre ellas figuran el desarrollo de la Estrategia de Bienestar Laboral de Galicia, el refuerzo del ISSGA como organismo técnico de referencia, el impulso de la negociación colectiva en este ámbito y nuevas actuaciones preventivas centradas especialmente en los trastornos músculo esqueléticos y los riesgos psicosociales.
El plan contempla también programas de prevención avanzada en los sectores con mayor incidencia, el impulso de los servicios de prevención mancomunados, una herramienta gratuita de autoevaluación sectorial OiRA-Galicia y ayudas a la inversión en equipamiento ergonómico para las pymes.
La CEG considera especialmente relevante que estas actuaciones incorporen instrumentos de apoyo al tejido productivo, “teniendo en cuenta que la estructura empresarial gallega está mayoritariamente formada por pymes, microempresas y personas autónomas. El propio plan establece como objetivo dotar a estas empresas de herramientas de asesoramiento y apoyo que les permitan integrar el bienestar laboral en su gestión ordinaria”.
En este sentido, el acuerdo contempla una ventana única gallega de salud laboral y apoyo a la reincorporación saludable, una red de agentes colaboradores para acercar las medidas a pymes y autónomas y autónomos, un sistema de referencia sectorial y un itinerario específico para las personas trabajadoras autónomas.
Entre las medidas previstas se encuentra la creación, inicialmente mediante un proyecto piloto, de la figura del coordinador o coordinadora de reincorporación al trabajo, concebida como un profesional de naturaleza socio laboral que facilite el acompañamiento de la persona trabajadora durante este proceso.
El plan incorpora además un informe voluntario de capacidades funcionales, canales de comunicación entre atención primaria y medicina del trabajo, catálogos sectoriales de puestos y tareas compatibles, protocolos de contacto durante la baja y la reincorporación, ayudas a la sustitución en microempresas y autónomos durante bajas de larga duración y un programa de incentivos para la reincorporación.
Vieites señala que “este planteamiento supone un avance porque permite poner el foco no únicamente en el periodo de incapacidad temporal, sino también en la recuperación, la adaptación y el retorno seguro al puesto de trabajo, siempre respetando la autonomía clínica de los profesionales sanitarios, la confidencialidad y los derechos de las personas trabajadoras”.
El segundo eje del plan incorpora medidas destinadas a mejorar los procesos asistenciales y de gestión de la incapacidad temporal por contingencias comunes.
Entre ellas se incluyen la consolidación y extensión del plan de mejora de la gestión y seguimiento de las incapacidades temporales, la creación de unidades especializadas en trastornos músculo esqueléticos y salud mental, circuitos de recuperación funcional por patologías, la simplificación de trámites asistenciales, la descarga administrativa de atención primaria y el refuerzo de la colaboración con las mutuas.
El presidente del empresariado gallego considera especialmente positivo que el plan sitúe la mejora de la atención sanitaria y la reducción de las demoras asistenciales como instrumentos para favorecer una recuperación adecuada y evitar prolongaciones innecesarias de los procesos de incapacidad temporal.
El acuerdo establece expresamente que cualquier actuación en este ámbito debe preservar la autonomía clínica de los profesionales sanitarios y los derechos laborales, económicos y asistenciales de las personas trabajadoras.
Destaca asimismo que “el plan parte de un diagnóstico compartido sobre la realidad laboral y empresarial gallega y adapta sus actuaciones a las características demográficas, productivas y sanitarias de la comunidad”.
El documento identifica, entre otros retos, el envejecimiento de la población activa, la evolución de los riesgos psicosociales y de la salud mental, la incidencia de las patologías músculo esqueléticas y el peso de las pymes, microempresas y autónomos en el tejido productivo gallego.
Esta adaptación resulta especialmente importante para la CEG, “ya que permite plantear soluciones proporcionales y herramientas de apoyo que tengan en cuenta las diferentes capacidades y características de las empresas, evitando trasladar a las pequeñas estructuras organizativas modelos concebidos para empresas de mayor dimensión”.
El Plan cuenta con una dotación presupuestaria de 45.020.966 euros para el periodo 2027-2029. De esta cantidad, 17,75 millones de euros se destinan al refuerzo de la prevención y el bienestar laboral; 26,03 millones a la mejora de la atención sanitaria y de los procesos de incapacidad temporal; 750.000 euros a corresponsabilidad y uso responsable del sistema de protección; y 495.000 euros a los instrumentos transversales de gobernanza.
Vieites afirma que “la existencia de una dotación económica específica, junto con un sistema de indicadores y mecanismos de evaluación, constituye un elemento fundamental para que el acuerdo pueda traducirse en resultados concretos”.
El Plan establece una Comisión de Seguimiento Tripartita, un Observatorio gallego de bienestar laboral e incapacidad temporal y una Mesa gallega permanente de coordinación operativa. La Comisión deberá supervisar la ejecución de las actuaciones, aprobar el cuadro de indicadores, analizar los informes del Observatorio, proponer medidas correctoras y elaborar anualmente una memoria sobre el grado de cumplimiento del plan.
“Resulta sumamente acertado que el plan sitúe la prevención y el bienestar laboral en el origen de las actuaciones y apueste por anticiparse a los problemas antes de que se traduzcan en accidentes, enfermedades o procesos de incapacidad temporal evitables”, incide Vieites.
El documento plantea expresamente que avanzar desde la protección de la salud hacia el bienestar laboral puede contribuir simultáneamente a mejorar la salud de las personas trabajadoras, la competitividad de las empresas y la cohesión social.
“Desde la perspectiva empresarial, la apuesta por la prevención, la promoción de la salud, la mejora de las condiciones organizativas y la reincorporación saludable debe entenderse como una inversión en capital humano y en la sostenibilidad del tejido productivo, especialmente en un contexto marcado por el envejecimiento de la población activa y la necesidad de retener y cuidar el talento”, subraya.
Un ejemplo de los resultados que puede ofrecer el diálogo social
La CEG considera que “el propio proceso de elaboración del plan constituye también un elemento de valor. El documento fue desarrollado a través de un proceso de diálogo y participación que incorporó aportaciones de ámbitos académicos, empresariales, sindicales, sanitarios, preventivos y especializados, antes de alcanzar el acuerdo definitivo”.
La organización empresarial destaca que “el resultado es un plan negociado y consensuado, que combina la protección de la salud y los derechos de las personas trabajadoras con las necesidades del tejido productivo y la mejora de la eficiencia de los procesos públicos”.
La CEG valora, por tanto, positivamente la aprobación definitiva del plan y considera necesario “que ahora se produzca una aplicación ágil y efectiva de las medidas previstas, con especial atención a aquellas dirigidas a las pymes, microempresas y personas autónomas”.
Para la organización empresarial, el objetivo debe ser que el plan 2026-2029 se convierta en una herramienta útil “para avanzar hacia empresas más saludables, entornos de trabajo más seguros, procesos de recuperación y reincorporación más eficaces y una mejor coordinación entre todos los agentes implicados, consolidando al mismo tiempo el diálogo social como vía para afrontar de manera compartida los retos del mercado laboral gallego”.
La CEG celebra la sexta edición del torneo “Atlantic Golf Business Cup”, organizada junto con la AEP y con el patrocinio de ABANCA
Leer másFundación INADE y la CEG impulsarán la divulgación de la gestión integral del riesgo entre las empresas gallegas
Leer más