La CEG traslada a la nueva rectora de la USC, Rosa Mª. Crujeiras, el gran reto de la universidad: “formar a los profesionales que necesitarán nuestras empresas para desempeñar ocupaciones que hoy todavía no existen”
La Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) ha celebrado un encuentro con la rectora de la Universidade de Santiago de Compostela, Rosa María Crujeiras.
El presidente de la CEG, Juan Manuel Vieites, ha salientado que “su elección supone, sin duda, el reconocimiento a una trayectoria académica y de gestión sólida, construida sobre el rigor, el compromiso con la universidad pública y una profunda vinculación con la comunidad universitaria. Estamos convencidos de que esa experiencia será un activo fundamental para liderar una etapa que se presenta apasionante, pero también especialmente exigente”.
Tampoco ha querido obviar la relevancia histórica de que sea la primera mujer que asume el rectorado de una universidad gallega. “Este hito no responde únicamente a una cuestión de representación, sino al reconocimiento de una trayectoria basada en la capacidad, el mérito, el conocimiento y el compromiso con la institución universitaria. Su llegada al rectorado simboliza también la importancia de seguir impulsando liderazgos femeninos sólidos, preparados y transformadores, que aportan nuevas perspectivas y que demuestran que el talento y la excelencia deben ser siempre los criterios que guíen la elección de quienes tienen la responsabilidad de liderar nuestras instituciones”.
Con respecto a los retos más relevantes entre universidad y empresa, desde el empresariado se ha subrayado como responsabilidad esencial de la universidad “formar a los profesionales que necesitarán nuestras empresas dentro de cinco, diez o quince años, muchos de ellos para desempeñar ocupaciones que hoy todavía no existen”.














Vieites explica que “desde la CEG defendemos que la relación entre universidad y empresa no puede entenderse como dos mundos separados, sino como dos ámbitos complementarios que deben avanzar de la mano. Cuanto más fluida sea esa colaboración, mayores serán las oportunidades para nuestros jóvenes, más competitivas serán nuestras empresas y más fuerte será nuestra economía. Necesitamos que las titulaciones evolucionen al ritmo de las necesidades productivas, sin renunciar nunca a la formación integral que caracteriza a la universidad. Necesitamos más espacios de colaboración entre investigadores y empresas, más transferencia de conocimiento, más innovación compartida y, por supuesto, una mayor conexión entre la formación universitaria y la empleabilidad.
Sobre la irrupción de la inteligencia artificial han destacado que la colaboración entre universidad, centros de formación, administraciones públicas y empresas resulta imprescindible. Vieites insiste en que la IA no sustituye al talento humano; lo potencia. “La verdadera ventaja competitiva seguirá estando en las personas capaces de utilizar estas herramientas con criterio, creatividad, ética y sentido de la responsabilidad. Por eso, desde la CEG venimos defendiendo una apuesta decidida por la formación permanente”.
Así pues, también añade que las empresas apuestan por una mayor flexibilidad de la oferta formativa, por el impulso de las microcredenciales y de programas de especialización, por reforzar las competencias digitales y tecnológicas, por fomentar la cultura emprendedora y la I+D+i, así como por avanzar hacia un modelo donde la empresa participe activamente en el diseño y actualización de los contenidos formativos.
“Creemos firmemente que formación y empresa deben caminar juntas. Porque solo así conseguiremos responder a uno de los grandes desafíos que compartimos: disponer del capital humano que necesita Galicia para competir, innovar y generar prosperidad”, concluye.