La CEG reivindica, en su asamblea general, que «la empresa vuelva a ocupar el lugar central que le corresponde en cualquier estrategia de progreso económico y social»
La Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) ha celebrado su asamblea general, en la que su presidente, Juan Manuel Vieites, ha hecho balance de la actividad desarrollada durante el último ejercicio y ha trasladado las principales prioridades y preocupaciones del tejido empresarial gallego para los próximos meses. La clausura ha contado con la alcaldesa de Santiago de Compostela, Goretti Sanmartín; la directora xeral de Traballo Autónomo e Economía Social da Xunta de Galicia, Marta Mariño; y el delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco. Además de los vicepresidentes de la entidad, y a su vez máximos representantes de las confederaciones provinciales de A Coruña, Lugo y Pontevedra, representadas en Antonio Fontenla, Jaime López y Jorge Cebreiros, respectivamente, y con la vicepresidenta de la de Ourense, Olga Santos.
Durante su intervención, el presidente de la CEG, Juan Manuel Vieites, ha reivindicado el papel de la empresa como motor imprescindible del desarrollo económico y social, señalando que «necesitamos que la empresa vuelva a ocupar el lugar central que le corresponde en cualquier estrategia de progreso económico y social».
Vieites recuerda que “Galicia afronta una etapa decisiva en un contexto marcado por la desaceleración económica europea, la incertidumbre geopolítica, la transformación tecnológica y energética y el incremento de las exigencias regulatorias. A pesar de ello, destacó la capacidad de adaptación y resiliencia del tejido empresarial gallego, formado mayoritariamente por pymes y autónomos, que continúa impulsando la inversión, la innovación y la creación de empleo”.



Entre los principales retos para el segundo semestre de 2026, sitúa la necesidad de reforzar las infraestructuras energéticas y de transporte como condición indispensable para garantizar la competitividad de Galicia.
Vieites insiste en la necesidad de acelerar las inversiones en redes eléctricas, impulsar el desarrollo de energías renovables y avanzar en la ejecución de infraestructuras estratégicas como el Corredor Atlántico, las conexiones ferroviarias de mercancías con los puertos gallegos, la conexión de alta velocidad con Portugal y la mejora de las grandes vías de comunicación que vertebran el territorio. «La reindustrialización de Galicia solo será posible si disponemos de energía suficiente, infraestructuras modernas y un entorno favorable para la inversión», señala.
La asamblea general de la CEG también ha puesto el foco en la necesidad de avanzar hacia un marco regulatorio más ágil y predecible. Reiteran la importancia de reducir cargas administrativas, simplificar trámites y ofrecer mayor seguridad jurídica a empresas y emprendedores, especialmente en un contexto en el que Galicia mantiene una de las mayores tasas de actividad emprendedora de la última década y cuenta con uno de los mayores porcentajes de trabajadores autónomos de España. «La capacidad emprendedora existe; lo que necesitamos es un entorno que facilite la puesta en marcha y el crecimiento de nuevos proyectos empresariales», afirma Vieites.
Otro de los asuntos destacados durante la asamblea fue la creciente dificultad para cubrir vacantes en numerosos sectores productivos. La organización empresarial alerta de que la falta de mano de obra y el incremento del absentismo laboral derivado de IT Contingencias Comunes se han convertido en factores que limitan la competitividad de las empresas gallegas.
En este sentido, la CEG habla que “el coste del absentismo ITCC superó los 1.770 millones de euros en Galicia (prestaciones más coste directo empresas) con un incremento del 123,18% en el período 2018-2025 mientras que la duración media de las bajas laborales por contingencias comunes en Galicia prácticamente duplica la media nacional”.
Por ello, reclama una mayor coordinación entre administraciones, sistema sanitario, mutuas y empresas para mejorar la gestión de los procesos de incapacidad temporal y favorecer una reincorporación más ágil cuando sea posible.
La Confederación también hace un llamamiento “a aprovechar plenamente las oportunidades que ofrece el nuevo ciclo de financiación europea para impulsar la modernización del tejido productivo gallego”.
Asimismo, reitera “la necesidad de mantener una política de cohesión fuerte y descentralizada que tenga en cuenta las necesidades específicas de las regiones y permita reforzar sectores estratégicos para Galicia como la industria, la logística, la energía, la economía azul y la cooperación transfronteriza con Portugal”.
Durante la asamblea se avanzaron igualmente algunas de las principales iniciativas empresariales previstas para los próximos meses, entre ellas el Foro Empresarial Bilateral Galicia-Cataluña, nuevos encuentros empresariales internacionales y diversas jornadas centradas en industria, energía, innovación y competitividad.
Juan Manuel Vieites ha concluido su intervención apelando a la colaboración entre empresas, administraciones y agentes sociales para afrontar los desafíos de los próximos años.
«Las empresas gallegas están preparadas para seguir invirtiendo, innovando y creando empleo. Pero necesitamos un entorno que acompañe. Porque no hay empleo de calidad sin inversión, no hay bienestar sostenible sin empresas competitivas y no hay futuro para Galicia sin una economía fuerte, abierta y dinámica».