La Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) ha organizado un encuentro con el gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, en el que también han participado los miembros del consejo asesor y organizaciones integradas en la CEG, además del conselleiro de Facenda e Administración Pública de la Xunta de Galicia, Miguel Corgos.
Según el Banco de España, la economía española ha mostrado signos de recuperación, con un crecimiento del PIB del 2,8% en 2024, superando las previsiones iniciales. El consumo privado y la inversión empresarial han mantenido un crecimiento moderado, lo que sugiere la necesidad de políticas que impulsen la demanda interna y la inversión productiva.
En Galicia, la economía ha experimentado un crecimiento cercano al 3% en 2024, impulsado principalmente por el consumo y las exportaciones, especialmente en el sector turístico y en las áreas urbanas. La demanda externa se ha consolidado como el principal motor de crecimiento de la economía gallega, aportando 2,4 puntos al PIB. Pero sectores como el primario y la industria manufacturera han mostrado contracción, mientras que la construcción y los servicios presentan mayor dinamismo.
El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha resaltado en su presentación el “escenario tan complejo en el que nos desenvolvemos, con una gran incertidumbre sobre las políticas de Estados Unidos, múltiples riesgos geopolíticos y también incertidumbre sobre la seguridad a escala europea”. Por ello, Europa debe afrontar los numerosos retos que tiene por delante con actuaciones conjuntas e impulsando algunos proyectos como el euro digital. Además, ha destacado que “después de la pandemia la economía española se ha comportado mejor que las de otros países de nuestro entorno”, favorecida por la preferencia por los servicios, especialmente turísticos, la aceleración de la economía digital y las políticas migratorias, entre otros aspectos.
Durante el encuentro, Juan Manuel Vieites ha señalado que “persisten preocupaciones sobre la evolución de la demanda interna y la necesidad de políticas que fomenten la competitividad y la innovación. Las empresas gallegas están apostando por la transformación digital como una vía para mejorar su competitividad y eficiencia operativa”.
El presidente de la CEG confirma que “el principal objetivo que perseguimos es que las empresas dispongan de suficientes recursos y liquidez para generar oportunidades, pese a las dificultades. Gran parte de las empresas identifica el encarecimiento de la energía como su principal dificultad, seguido por problemas de abastecimiento y el incremento de los costes laborales. De cara al próximo trimestre, las empresas gallegas deberán enfrentar retos como la incertidumbre política, la necesidad de simplificar la administración y la adaptación a la transición energética. La diversificación de mercados y la inversión en digitalización y sostenibilidad se perfilan como estrategias clave para mantener y mejorar la competitividad en un entorno comercial incierto”.
Además, dice que “habría que incidir en factores como el número limitado de empresas de gran tamaño, una menor productividad y una tasa reducida de dinamismo empresarial para fortalecer la competitividad. Las infraestructuras en Galicia también representan un obstáculo, puesto que la densidad de líneas de ferrocarril y el tráfico aéreo son áreas donde la comunidad muestra debilidades”.
Por otro lado, el presidente del empresariado gallego explica que están preocupados por la OPA de BBVA sobre el Banco Sabadell y las repercusiones en el acceso al crédito de las pymes. “El acceso a recursos financieros sigue siendo una barrera, limitando la capacidad de invertir en innovación y expandir sus operaciones”.
También ha hablado de absentismo afirmando que “dentro de las medidas necesarias para mejorar los indicadores, las de control son esenciales. El trabajo realizado por la Xunta de Galicia es sin duda un paso necesario. Es necesario que la información recabada se utilice para mejorar el funcionamiento del sistema y la calidad asistencial”.
Recuerda que la CEG ha propuesto medidas como fortalecer los servicios de inspección médica, ampliar la colaboración entre SERGAS, mutuas y tejido empresarial, y promover campañas de sensibilización sobre el impacto económico del absentismo laboral.
“En Galicia, el absentismo implica la necesidad de tener que cubrir esa baja acudiendo a la reorganización de la actividad de la empresa con las demás personas trabajadoras o a contratar para cubrir la baja, pero es problemático debido a la falta de personal en muchos sectores de nuestro tejido productivo”, concluye Vieites.
Por último, el presidente de la CEG ha expresado su preocupación ante la ausencia de presupuestos a nivel estatal, “genera incertidumbre económica, afectando negativamente a la planificación y operativa de las empresas gallegas”.
Además, señala que, aunque se ha observado un incremento en los ingresos del Estado, este viene acompañado de un aumento en los gastos públicos. “Esta situación es motivo de inquietud para las empresas, ya que podría derivar en una mayor presión fiscal y en la implementación de medidas que introduzcan rigideces y costes adicionales al sistema productivo”.
En este contexto, la CEG considera esencial “impulsar la actividad económica y la generación sostenida de empleo, evitando decisiones que puedan incrementar los costes empresariales y afectar la competitividad del tejido empresarial gallego”.
Asimismo, insta a las autoridades “a establecer un modelo de financiación autonómica justo y equilibrado, que permita a Galicia afrontar sus desafíos económicos sin verse perjudicada por la redistribución de recursos a nivel estatal. Hacemos un llamado a la estabilidad política y económica, resaltando la necesidad de presupuestos estatales que apoyen la transformación del sistema productivo y garanticen un entorno favorable para el crecimiento y la competitividad de las empresas en Galicia”.