Las conclusiones del Paquete de Primavera del Semestre Europeo de la Unión Europea sobre España y Portugal

08/06/2026
Madrid-Lisboa

Cada año, la Comisión Europea publica una serie de documentos en los que analiza la salud económica de cada país en un intento por coordinar y supervisar las políticas económicas, estructurales, presupuestarias y de empleo de cada Estado Miembro.

¿Qué es el Paquete de Primavera?

Son orientaciones y recomendaciones que la Comisión Europea publica en cada Semestre Europeo, existiendo el Paquete de Primavera y el Paquete de Otoño.

Los informes de cada país incluyen datos macroeconómicos, laborales y de otros asuntos relevantes como la transición ecológica, la vivienda, la educación o la sanidad. A raíz de ellos, la Comisión Europea elabora las recomendaciones específicas para cada uno, con directrices concretas para reformas o ajustes que los estados deben hacer a corto plazo. Simultáneamente, supervisan el grado de cumplimiento con las reglas comunitarias y, de ser necesario, empiezan los procedimientos indicados.

España, sus logros y sus retos

En el año 2025, el PIB crece un 2,8%, pero la renta per cápita y la productividad continúan en cifras más bajas de las deseadas. No obstante, la inflación sigue moderándose un 2,7%.

En la misma línea, el empleo crece un 2,6% en cuanto al año pasado, de forma que el desempleo se queda por debajo del 10% de la población. Un hito que ha tenido lugar gracias a la reforma laboral implementada en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), es que la empleabilidad temporal ha caído del 25,4% al 15,6% en el tercer trimestre de 2025, abogando por la contratación indefinida. No obstante, un dato preocupante es que el desempleo juvenil sigue demasiado alto, con un 23%, uno de los más altos de la Unión Europea.

La inmigración, por su parte, ocupa el 7,9% de los nuevos puestos de trabajo, pero el absentismo laboral por bajas médicas continúa siendo un ralentizador del crecimiento económico. En 2024, casi un 4,4% de los ocupados cogieron bajas por enfermedad.

Otro de los ámbitos más preocupantes para la Comisión Europea en España es la crisis de la vivienda, pues los precios son cada vez más elevados, debido al crecimiento demográfico, la elevada demanda de viviendas y el considerable número de oportunidades de trabajo en las grandes urbes. Esto provoca la concentración demográfica en grandes ciudades y el vacío rural en España.

Portugal, similar y con importantes retos climáticos

El PIB del país también aumentó un 1,9% en 2025, mientras que la inflación se moderó hasta un 2.2%. Aunque el mercado portugués ha demostrado importantes niveles de resiliencia bajando la cifra de los desempleados del 6%, igual que España sigue manteniendo bajos niveles de productividad. Es más, sufre una relevante dependencia económica del sector servicios, que supone más del 80% del PIB total.

La crisis de la vivienda es un reto compartido, pues en Portugal triplicaron sus precios en los últimos 10 años. Otro de los grandes desafíos en el país es la crisis ecológica en la que están involucrados, pues los fatales incendios forestales, inundaciones, tormentas e incluso el apagón del último año le obligan a realizar elevadas inversiones estructurales que suponen un eje central en su economía.

El empleo en la Península Ibérica

La realidad laboral de la región resulta paradójica. Aunque los éxitos cuantitativos son una realidad con el aumento del empleo en ambos países, la Comisión Europea tiene recomendaciones más allá. Incide en que la cuestión no es solo la creación de empleo, el desafío real es el valor añadido de este, con condiciones y salarios dignos. La mano de obra concentrada en sectores de baja productividad y el absentismo por bajas temporales suponen limitaciones para el crecimiento real de salarios. Por ello, el quid de la cuestión recae en avanzar en este ámbito para mejorar la calidad de trabajo y, por ende, de vida de los ciudadanos de ambos países

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